martes, 27 de abril de 2010
Mohamed, Saida y el malvado Mercedes
Las garras del amor
El dueño de tus sueños
un corazón cada día.
Mi amor por ti
crecería todos los días,
porque en tus sueños
yo soy tu dueño,
al cual tú mandarías
de noche y de día.
Con mi corazón herido
yo siempre sería tu amigo.
(Mohamed Al Hasane El Founti)
Carta para mi mejor amiga misteriosa
viernes, 5 de marzo de 2010
Una frase para nosotos
Qué difícil es expresar con palabras esto que siento por ti. Este amor que impregna todo mi ser y me ata a ti de forma salvaje es tan intenso que siento que me arde el alma, que la tengo en llamas... y nadie se acerca a socorrerme.
Pero cuando veo tus ojos, azules como el inmenso mar, parte de mi fuego se calma. Las olas me envuelven y me sumergen en un sueño de espuma y sonrisas, todas tuyas, tan dulces y cálidas que me hacen sentir como si estuviese envuelta por mil amaneceres.
Quiero regalarte una frase que exprese todo lo que me haces sentir, pero no la encuentro.
¿Por qué todo se queda en nada? ¿Por qué? ¡Es tan frustrante ver que esta búsqueda no da frutos! ¡Necesito tener palabras! Palabras que me confirmen que este sentimiento existe, porque se me antoja tan maravilloso que, a veces, dudo de su veracidad.
Una frase que sea solamente nuestra es todo lo que pido. Quiero que cuando la oigas sientas que todo mi ser te arropa, que cada gota de mi sangre corre por mis venas a toda velocidad para regresar a mi corazón, que es donde te llevo. Estás ahí clavado. Me dueles. Pero este dolor, este dolor me dice que no estoy soñando, que estás conmigo y que te amo.
Quiero que sepas todo eso, quiero decírtelo con una frase.
Una frase inventada por mí, para ti, porque siento que un "te quiero" sería terriblemente insignificante, demasiadas veces repetido. Yo no quiero algo usado.
Quiero que al escuchar esta frase salir de mis labios sientas que algo hermoso, puro y cristalino ha nacido sólo para ti, para nosotros. Y mientras la busco, porque no dejo de hacerlo, quiero que me esperes. ¡Te ruego que me esperes! Porque sólo podría seguir soportando esta dolorosa infructuosidad sabiendo que estarás allí cuando nazcan las palabras de nuestro amor. Voy a darlo todo, hasta mi último aliento, para conseguirlo. Te lo prometo. Te prometo un nosotros. Uno tan maravilloso que creerás estar en el paraíso.
María Camarero Jalid
viernes, 12 de febrero de 2010
¡Sin ti!
No hay eternidad que separe
su vida de la mía,
no hay soledad que extinga el sentimiento
que sufro de melancolía...
Porque sin poder tenerle prefiero quererle,
y pensarle para no extrañarle...
Estos brazos lo han estrechado,
estos labios lo han besado,
estos ojos lo han contemplado,
y estos deseos no han cesado...
Hanan Núñez.
2º de Bachillerato. IES Rusadir
Ángel Mío
14 de Febrero de 2010
Hola mi vida, tú, la única persona que ha estado siempre conmigo... Te echo tanto de menos. Los días son eternos, me reprimo porque quiero que sean contigo.
Hoy se hace dos años de tu ida. Me encuentro en una oscuridad sin salida... ¡Perdóname! He contestado tarde porque en estos días no me encontraba conmigo misma, necesitaba tiempo para meditar y descansar...
Mientras dormía, ¡te tenía tan cerca en mis sueños! Era lo más bonito que, jamás habría podido soñar.
Estuve leyendo las últimas cartas que han pasado por tus manos, las cuáles beso miles de veces cada día. No sé que hacer para sentirte aún más al lado mía. Una simple carta no sirve para expresar mis sentimientos, mis ganas de tenerte... Me muero por escucharte, oír tu voz, saber cómo te sientes, acariciarte, sé que eres lo más bonito que hay en este mundo.
¡Ojalá nunca me separe de ti!, ¡ojalá que vuelvas para siempre!. Tengo la esperanza de que todo saldrá bien y al fin estemos eternamente juntos... ¿Cómo estas tú, mi ángel? Imagino que por estas últimas cartas no te encuentras bien del todo, pero no te sientas mal yo estoy allí aunque no me veas. Observo tus fotografías y siento algo que por medio de palabras no puedo expresar, algo que ni con el más profundo sentimiento podría describir. Todo se interpone, parece que el tiempo se para. Mi mundo muere en un sueño de papel sin fin y las circunstancias marcan más nuestra infinita distancia.
Haría lo imposible por sólo verte un instante, acariciarte con el más delicado tacto, abrazándote entregando todo mi deseo, oler tu enamoradiza fragancia, y que nuestras miradas se fundiesen en una, ¿qué sensación sería esa?
No sé ya ni en qué estado de ánimo me encuentro, ¿será la lujuria de tu ausencia la que me provoca todo esto que llego a sentir? ¡Sólo sé que sin ti todo se oscurece! Quiero irme lejos, pero contigo y poder dejar la carga de esta pena en este escrito. Llévame contigo por siempre, ¡no me olvides!
Si algún día no tienes noticias de mí, piensa que la soledad me consumió y marché a otro mundo en el cual te estaré esperando, dulce ángel. Allí existiremos y por fin, nos volveremos a ver. No te entristezcas al leer esto pero esta amargura hiere mi alma gravemente. Te amo más que a mi propio ser, nunca pensé que esta distancia produciría en mí esto que te cuento. Sólo quiero que recuerdes esto, estaremos solos tú y yo eternamente como arena y mar.
Posdata: Siempre estaré contigo. R
Muchos besos y abrazos de tu princesa.
Hanán Núñez. 2º de Bachillerato-B. IES Rusadir.
